Memoria destartalada en Londres

Encontré este banco en una caminata por el parque de mi barrio. Nunca lo había visto antes. Las muestras del paso del tiempo demuestran que estuvo allí por bastante más de lo que yo pueda imaginar. Destartalado, hace rato que no usaba esta palabra. ¿Seguirá existiendo?

Busco la traducción al inglés porque me da curiosidad. Dilapidated, shabby, ramshackle, clapped out. No forman parte de mi vocabulario...

Pienso en mi memoria destartalada. 

Memoria proviene del latín memor (el que recuerda) que también da origen al verbo memorare (recordar - almacenar en la mente). Según el lingüista Pokorny, el verbo memorare tiene la misma raíz indoeuropea que, a través del griego dio origen a la palabra mártir.

Vivo rodeada de este paisaje (otro día voy a escribir sobre los bancos porque merecen un capítulo aparte) desde hace más tiempo del que pueda recordar. Forman parte de mi geografía diaria. 

Aunque a veces aúlle de aburrimiento los detalles nuevos y viejos me siguen sorprendiendo. Supongo que pasa en todas partes. De vez en cuando, algo me llama la atención y ¡zas!

Otra de las curiosidades (o no) es que a pesar de los años que llevo viviendo en este otro planeta, de vez en cuando, sigo asociando cosas del allá con el acá, del acá con el allá. En una fracción de segundo veo al verdulero de mi barrio en Argentina caminando por las calles de Notting Hill o a la peluquera de la calle 9 de Julio como cajera de Tesco (y viceversa). En Italia o en España ¡ni hablar! Es incluso mucho peor, será por los rasgos de la gente...

Punto aparte. Cuando viajo me olvido mi número de celular. Creo que no seré la única. Es increíble con la facilidad que nos olvidamos de detalles que 'parecen' importantes. Ahora ya nadie recuerda (antes me sabía de memoria tantos números de teléfono, miento, recuerdo varios números de teléfono de mi adolescencia pero parece ser que esos datos están guardados en mi disco rígido, ese que todavía no fue afectado por virus alguno...). Ni hablar si cambiamos de sim card, chip, o como quiera que le digas. No hay Google que nos ayude.

La memoria, mi memoria, se construye de pedacitos en Argentina y otros en Inglaterra. Mi equipaje pesa de vez en cuando y tengo que hacer fuerza para ponerlo en su lugar. Tal vez será hora de soltar, pero sinceramente no sé si quiero hacerlo porque eso sería dejar atrás una parte mía, un momento en el que fui feliz (otras no) pero que me construye de alguna forma. 

MemoriaMe moriría, si olvidara.  

¿Alguna vez se te ocurrió pensar por qué son tan importantes o intensos los recuerdos de la infancia y no tanto los de la adultez?
¿Por qué el sabor del mate de leche de mi abuela es mejor que todos los mates del mundo?

Memoria destartalada.

¿Y la tuya cómo funciona?

Hasta la próxima.


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