'There's no place like home' dijo Dorothy.
Para ella era así. Había un solo lugar al que podia llamar home. Para mí, para vos, puede que sea distinto.
Cruzaste lo que dice ser el charco muchas veces creyendo que dejabas tu home lejos. Arañaste las paredes para llevarte un poco de barro debajo de las uñas y en el control de seguridad del aeropuerto casi no te dejan entrar. Se te notaba demasiado que no querías volver (atrás). Pero lo hiciste. Siempre.
Hasta que un día te diste cuenta de que ese home que tanto añorabas se iba haciendo más chiquito tras cada partida: porque se te partía el corazón, porque te partían el corazón, porque el corazón se te iba secando como al hombre de lata. Y no quiere decir que hubieras encontrado un home que lo reemplazara, pero fuiste considerando la posibilidad. Cuando vino una amiga a visitarte te dijo que tu nuevo home se parecía mucho al otro, al que habías dejado (?).