El cultivo de pinos y abetos con fines decorativos es la base de una economía de rédito para gran número de personas en Reino Unido. Nadie podrá discutir que se trata de una actividad como cualquier otra en términos empresariales pero…
Fotos y texto: Silvia Demetilla
Apenas unos días luego del inicio del nuevo año el aspecto de las calles con millones de árboles de navidad talados ofrece un espectáculo desolador y digno de una película llamada “El día después. Cultivados desde semilla y con una edad promedio de 8 años que es el tiempo que tardan en crecer hasta convertirse en hermosos ejemplares.
Algunos incluso conservan el porte y hasta las decoraciones navideñas en sus ramas producto de la rapidez en deshacerse de los mismos para que no pierdan sus espinillas dentro del living room o causen alergias indeseadas. Tan sólo días antes congregaron a familias enteras, recibieron a “Papá Noel” y fueron el centro de la escena. Ingrata su suerte dicen unos. Otros defienden la tradición justificando que contaminan menos que un árbol de plástico.
Hoy yacen en las calles a la espera de ser recogidos por las autoridades de cada council para ser convertidos en abono y aserrín.
Una pequeña reflexión sobre una costumbre “incuestionable” en el mundo entero…
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